Excelente inicio del Caracas en la Libertadores 2008. Cuando Chita dijo que apostarÃa por la cantera, todos lo tildaron de loco, y el tiempo le da la razon. Esperemos que se pueda mejorar la campaña anterior.
Tomado de Olé.
0:00 | CARACAS 2 - SAN LORENZO 0
Un castigo al Caslatenaccio
Ramón volvió a apostar por un planteo ultradefensivo, San Lorenzo apenas pateó al arco y el Caracas, sólo con la voluntad de querer, le dio un cachetazo que duele.
RODRIGO CALEGARI | rcalegari@ole.com.arToda la furia y el malhumor con la que Ramón DÃaz esperó el bendito transfer de D’Alessandro, se contradijo con el planteo defensivo con el que decidió encarar este primer paso copero, tan deseado por todo el pueblo azulgrana en el año del Centenario. Como el viejo Caslatenaccio por el que a Ruggeri le pedÃan la cabeza, el Pelado decidió poner en la cancha un equipo con una lÃnea de volantes más mezquina que la que habÃa puesto el viernes en el fallido debut del Clausura. Sacó a Bilos y a Alvarado y metió al Chaco para que se dividiera la marca con el otro Torres. Estas dos lÃneas de cuatro prolijas, no daban casi la posibilidad de llegarles a los venezolanos por sorpresa, porque D’Alessandro también pagó caro el precio de un pasado reciente más vinculado con la inactividad que con el amague, la gambeta o la magia.
El Caracas, que desde un primer momento se sintió fuerte, hizo girar su juego con un Cominges muchÃsimo más movedizo que Silvera y un Vargas que entendió que la puerta se podÃa abrir por el centro y no por afuera. Y tan lejos jugó el Ciclón del arco de Rosales, que apenas lo exigió con un tiro frontal de D’Alessandro. Muy poco.
Con la eliminación de River en su escaso currÃculum copero, no le pesó tener que asumir el protagomismo del juego. Tratando de asegurar la pelota y cortando con faltas cada vez que podÃan quedar en desventaja. Y llegó el error fatal de Botinelli, que con un mal rechazo se la dejó servida a Vargas unos metros afuera de la medialuna y Orión nada pudo hacer para detener un zurdazo venenoso que se clavo pegadito a su palo izquierdo.
El equipo sintió el golpe y se puso nervioso, a tal punto que Tula levantó la suela y vio la roja en una jugada intrascendente en la mitad de la cancha, parecida a la de Ortiz ante Newell’s, aunque con una mayor cuota de violencia.
Ramón trató de armarlo de nuevo y corrió a D’Alessandro a la derecha y le puso a Adrián González para cuidarle las espaldas. Creció en actitud, pero tuvo que bancarse la posición que no le gustaba en Zaragoza. Arriesgo más, pero los tiros al arco fueron de Ortiz y la primera nueva distracción terminó en el segundo del Caracas.
El de anoche era el partido para sacar ventaja, porque Potosà es en la altura y el Mineirao es en Brasil. Hay que arriesgarse más
If you liked my post, feel free to subscribe to my rss feeds
























BlogoSquare